Nuestro deber de cuidar el medio ambiente se basa principalmente en que el bienestar humano depende de las buenas condiciones de nuestro mundo y su sistema. Razones para cuidar el medio ambiente

Es nuestro hogar

Quizás la más importante de las razones para cuidar el medio ambiente, es que hacemos vida en él.

Siendo la tierra nuestro hogar, es responsabilidad nuestra el daño que le hemos causado, así como repararlo.

Los asentamientos urbanos se han incrementado a un ritmo nunca antes visto en la historia de la humanidad, lo cual, lógicamente, ha significado una destrucción acelerada de ecosistemas naturales.

Es por eso que deben buscarse soluciones para reparar esta destrucción e intentar restaurar el equilibrio medio ambiental.

Sustentabilidad de la vida

La vida en la tierra es muy frágil, los más pequeños cambios pueden causar estragos en el medio ambiente.

Si problemas como la contaminación o la deforestación no son resueltos, la vida en la tierra podría no ser sustentable.

La polución es un buen ejemplo de cómo el ser humano afecta su propia vida en la tierra, la liberación de elementos tóxicos en la atmósfera puede llevar a condiciones donde el ser humano no sobreviviría (catástrofes naturales o contaminación extrema del aire).

Crecimiento de la población

La población mundial ha crecido aceleradamente desde el siglo XX, esto significa que no sólo necesitamos más espacio para vivir, sino para la producción de más elementos para nuestro sustento.

Varios estudios indican que la destrucción del medio ambiente en una época con un crecimiento poblacional tan alto, podría generar un déficit de elementos naturales (animales, plantas) necesarios para la vida humana.

Con sobrepoblación, los recursos podrían acabarse dando paso a una hambruna sin precedentes en la historia del planeta.

Biodiversidad

La contaminación y destrucción de hábitats, ha generado la extinción de muchas plantas y animales.

Actualmente cientos de especies se encuentran en peligro de desaparecer, principalmente debido a efectos del ser humano.

Perder la biodiversidad implica romper con ciclos naturales muy delicados y vitales para la vida, como la polinización.

Además las cadenas alimentarias perderían su equilibrio, causando sobrepoblación de especies que podrían ser perjudiciales para el hombre.

A nivel cultural, la extinción de una especie animal o vegetal indica decadencia en la conservación de la vida.